Un pijama, un juguete suave, una manta o un pañal. El famoso “tuto” le recuerda al bebé la comodidad y la seguridad de su habitación y lo vincula con una sensación de descanso y bienestar, generalmente en la rutina del sueño.

Los especialistas explican que el tuto ayuda al bebé a pasar de la dependencia total de la madre a la etapa de independencia como bebé, y aunque no todos los niños lo necesiten, una gran parte de ellos sí, y lo van dejando durante los primeros años del período preescolar.

El tuto no es de ninguna manera signo de debilidad ni de inseguridad. Por lo tanto, no hay motivos para que un niño no pueda tenerlo.

Así de simple.